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¿Cómo salir del síndrome de Wendy?

abril 14, 2022

Cuestionario sobre el síndrome de Peter Pan

El «síndrome de Peter Pan» afecta a personas que no quieren o se sienten incapaces de crecer, personas con cuerpo de adulto pero mente de niño. No saben o no quieren dejar de ser niños y empezar a ser madres o padres.

El síndrome no se considera actualmente una psicopatología, dado que la Organización Mundial de la Salud no lo ha reconocido como un trastorno psicológico. Sin embargo, un número cada vez mayor de adultos presenta comportamientos emocionalmente inmaduros en la sociedad occidental. Son incapaces de crecer y asumir responsabilidades de adultos, e incluso se visten y disfrutan como adolescentes cuando tienen más de 30 años.

Humbelina Robles Ortega, profesora del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada y experta en trastornos emocionales, advierte que la sobreprotección de los padres puede llevar a los hijos a desarrollar el Síndrome de Peter Pan, ya que «suele afectar a personas dependientes que han sido sobreprotegidas por sus familias y no han desarrollado las habilidades necesarias para afrontar la vida.» Los ‘Peter Pans’ de la sociedad actual «ven el mundo de los adultos como algo muy problemático y glorifican la adolescencia, por lo que quieren permanecer en ese estado de privilegio».

El síndrome de Alicia en el país de las maravillas

Campanilla impide que Wendy bese a Peter Pan Peter Pan es el protagonista de la película de Disney del mismo nombre y es el interés amoroso de Wendy. Es un niño que vive en el País de Nunca Jamás y «nunca crece». En la película original le puso la voz Bobby Driscoll y posteriormente Blayne Weaver.

En casi todos los relatos, Wendy está obviamente enamorada de Peter Pan. Incluso intenta besar a Peter en señal de gratitud cuando éste se ofrece a llevarla a ella y a sus hermanos al País de Nunca Jamás. Todos vuelan felizmente al País de Nunca Jamás, y Wendy y Peter aparecen cogidos de la mano en algún momento.

Más tarde, cuando el Capitán Garfio secuestra a Wendy y a sus hermanos y a los niños perdidos, Wendy no pierde la fe en Peter Pan y cree que él los salvará. Peter atrapa a Wendy cuando se ve obligada a caminar por la tabla, y después de derrotar al Capitán Garfio, la lleva de vuelta a Londres. Wendy se preocupa por Peter, y tanto en el libro de J.M. Barrie como en varias películas y animes, intenta comunicárselo. En todos los casos, si bien Peter está interesado en que ella le preste atención, se opone estridentemente a cualquier forma de relación íntima entre ambos. Su odio a las madres y su fuerte ambivalencia hacia el amor emocional lo enfrentan a la veneración de Wendy por las madres y a sus deseos de crianza.

Cuestionario sobre el síndrome de Wendy

Peter está de pie en la orilla del País de Nunca Jamás, con su espada dorada arrastrada por las aguas poco profundas. Sus pequeñas y puntiagudas botas de cuero se llenan lentamente de arena y de colillas desechadas de la cercana Ciudad de los Piratas. A poca distancia de la orilla, Wendy se arrodilla en la popa de una pequeña lancha remada por hombres con los hombros encorvados y el pelo revuelto. Los hombres reman en el agua y se acercan a un impresionante barco, resplandeciente con barandillas pulidas y banderas de colores, como si anunciara la llegada de la joven. También está ataviado con galas el hombre que espera para recibir a Wendy y que la observa a través de un largo catalejo. Su peluca, ricamente oscurecida, cae sobre un abrigo decorado con amuletos de oro y perlas tomadas del más experimentado de los marinos y del más orgulloso de los guerreros de la isla.

Wendy pone los ojos en blanco y uno o dos de los remeros se ríen. «Sí Peter, ya lo sabemos, pero cuando volvamos Garfio me va a comprar un Lexus. Y una casa con garaje para meterlo. Y ha dicho que no tendré que trabajar y podré concentrarme en mi arte, que es lo que siempre he querido hacer, ya lo sabes».

Tratamiento del síndrome de Wendy

Mantener una curiosidad infantil por la vida puede ayudarle a sentirse más joven, y los estudios han demostrado que quienes se sienten más jóvenes tienden a vivir más tiempo. Sin embargo, si se encuentra en una situación ligeramente diferente y le cuesta satisfacer las exigencias de la edad adulta, podría estar experimentando algo conocido como síndrome de Peter Pan.

No encontrarás el «síndrome de Peter Pan» en el libro de texto de un profesional de la salud mental cualificado, no es exactamente un diagnóstico médico real. Es más bien un rasgo de la personalidad, o un patrón identificable de pensamientos y comportamientos. Una persona con el síndrome de Peter Pan puede sentir que es pésimo para «ser adulto» o que no tiene las habilidades necesarias para ser un miembro productivo y funcional de la sociedad.

Es importante señalar que el síndrome de Peter Pan no debe utilizarse para negar enfermedades mentales que pueden tener algunos síntomas coincidentes. El síndrome de Peter Pan tampoco es lo mismo que una persona que tiene peluches en su cama o cómics en su estantería. Esas cosas son cuestiones inofensivas de gusto, mientras que el síndrome de Peter Pan puede representar realmente una barrera psicológica para asumir responsabilidades de adulto.

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