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¿Cómo hacer una lectura rápida?

marzo 24, 2022
¿Cómo hacer una lectura rápida?

Calculadora de velocidad de lectura

La prelectura proporciona una visión general que puede aumentar la velocidad y la eficiencia de la lectura. La prelectura suele implicar el examen (y la reflexión) de los títulos, las introducciones de los capítulos, los resúmenes, los títulos, los subtítulos, las preguntas de estudio y las conclusiones.

«Para tener éxito hoy en día, no sólo es necesario hojear, sino que es esencial hacerlo bien» (Jacobs, Alan. Los placeres de la lectura en una era de distracción. Oxford University Press, 2011).

«Las estrategias de prelectura permiten a los alumnos pensar en lo que ya saben sobre un tema determinado y predecir lo que van a leer o escuchar. Antes de que los alumnos lean cualquier texto, los profesores pueden dirigir su atención a cómo está organizado un texto, enseñar vocabulario desconocido u otros conceptos, buscar la idea principal y proporcionar a los alumnos un propósito para leer o escuchar. Y lo que es más importante, los profesores pueden utilizar estrategias de prelectura para aumentar el interés de los alumnos por un texto» (Brassell, Danny y Timothy Rasinski. Comprensión que funciona. Shell Education, 2008).

Mejorar la velocidad de lectura

Si los mejores lectores leen a velocidades superiores a las 1000 palabras por minuto (ppm) con una comprensión cercana al 85%, sólo representan el 1% de los lectores. Los lectores medios son la mayoría y sólo alcanzan unas 200 ppm con una comprensión típica del 60%. Esto parece sorprendente, ya que la mayoría de los lectores, que leen activamente documentos de trabajo, periódicos, revistas, libros o el contenido de una pantalla de ordenador, practican a diario durante al menos una hora. Con un entrenamiento tan intenso, todo el mundo debería estar cerca de los mejores rendimientos.

Por desgracia, esto dista mucho de la situación real. El lector medio es cinco veces más lento que el buen lector. Las cosas son aún peores si consideramos la eficiencia lectora además de la velocidad. La eficiencia lectora es la velocidad de lectura ponderada por la tasa de comprensión y asciende a 200 x 60% o 120 palabras eficientes por minuto (ewpm) para el lector medio y a 1000 x 85% o 850 ewpm para los mejores lectores. Así, un ratio de eficiencia de siete divide estas dos categorías.

Compara los resultados del lector medio con los de otras áreas. Podemos imaginarnos a un velocista que practica todos los días durante varios años en la pista de atletismo y que luego va tranquilamente a una carrera. También podemos imaginarnos a un piloto de carreras que nunca supera los 50 km/h o a un pianista que toca todos los días de la semana durante 20 años y sólo es capaz de tocar música como un principiante. Por desgracia, desde los 12 años, la mayoría de los lectores no mejoran sustancialmente su eficacia y nunca alcanzan su plena capacidad.

Aplicación de lectura rápida

En contra de lo que algunos creen, aprender a leer no es un proceso «natural» que se produce por sí solo. Es un proceso complejo que requiere la enseñanza adecuada de diversas habilidades y estrategias, como la fonética (conocer la relación entre letras y sonidos) y la conciencia fonémica.

La buena noticia es que, aunque la lectura en sí es un proceso complejo, los pasos que se dan para desarrollar estas habilidades son bastante sencillos y directos. Para enseñar a los niños a leer y convertirlo en una experiencia positiva y gratificante, pruebe las siguientes estrategias sencillas y probadas con el tiempo.

Las canciones infantiles no sólo son divertidas: la rima y el ritmo ayudan a los niños a escuchar los sonidos y las sílabas de las palabras, lo que les ayuda a aprender a leer. Una buena manera de fomentar la conciencia fonémica (una de las habilidades más importantes para aprender a leer) es aplaudir juntos y recitar canciones al unísono. Esta actividad lúdica y de unión es una forma fantástica de que los niños desarrollen implícitamente las habilidades de lectoescritura que los prepararán para el éxito en la lectura.

Prueba de velocidad de lectura

Este artículo puede contener predicciones sin fundamento, material especulativo o relatos de eventos que podrían no ocurrir. La información debe ser verificable y estar basada en fuentes publicadas fiables. Por favor, ayuda a mejorarlo eliminando el contenido especulativo sin fuentes. (Julio de 2019) (Aprende cómo y cuándo eliminar este mensaje de la plantilla)

La lectura rápida es cualquiera de las muchas técnicas que pretenden mejorar la capacidad de leer rápidamente. Los métodos de lectura rápida incluyen el chunking y la minimización de la subvocalización. Los numerosos programas de entrenamiento de lectura rápida disponibles pueden utilizar libros, vídeos, software y seminarios. Hay pocas pruebas científicas sobre la lectura rápida, por lo que su valor parece incierto. El neurocientífico cognitivo Stanislas Dehaene afirma que las afirmaciones sobre la lectura de hasta 1.000 palabras por minuto «deben considerarse con escepticismo»[1].

Se cree que el concepto de lectura rápida moderna se formó a finales de la década de 1950, cuando Evelyn Wood, una maestra de escuela, empezó a acuñar el término. Se dice que tenía curiosidad por entender por qué algunas personas eran naturalmente más rápidas en la lectura, por lo que trató de obligarse a sí misma a leer muy rápido. En 1958, mientras limpiaba las páginas de un libro que había tirado, se dio cuenta de que el movimiento de barrido de su mano por la página captaba la atención de sus ojos y les ayudaba a moverse más suavemente por la página. Entonces utilizó la mano como marcador. Wood enseñó por primera vez el método en la Universidad de Utah, antes de lanzarlo al público como Evelyn Wood’s Reading Dynamics en Washington, D.C. en 1959[2].

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