Saltar al contenido

¿Qué salmo se lee hoy?

marzo 24, 2022
¿Qué salmo se lee hoy?

Evangelio del domingo de hoy

La lectura del evangelio anterior nos da varas de medir con las que podemos acercarnos o alejarnos de los criterios de un buen seguidor de Jesús. Parecen muy difíciles, si no imposibles, de cumplir, especialmente en la era de las redes sociales. Sin embargo, no podemos tirar la toalla y seguir viviendo en la oscuridad. Lo intentamos y caemos, pero Dios, que entiende nuestras debilidades, nos levantará. Lo intentamos de nuevo y al tratar de hacer el bien cada día, llegaremos al punto de darnos cuenta de que la bondad es nuestra verdadera naturaleza y que realmente no pertenecemos a este mundo sino a Jesús.

Los preceptos enumerados anteriormente son difíciles pero factibles. Por nosotros mismos, no podemos hacer mucho. De hecho, no podemos hacer nada sin Jesús (Juan 15:5). Sin embargo, en el mismo versículo, Jesús nos asegura que podemos dar mucho fruto si permanecemos en Él, porque Él es la vid y nosotros los sarmientos. Del mismo modo, podemos inspirarnos en San Pablo cuando dijo: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (Filipenses 4:13).

Puesto que nosotros mismos sabemos que los principios de comportamiento enumerados anteriormente son un reto, podemos ser comprensivos con los demás. Cuando ellos también caen, estamos llamados a ayudarlos y levantarlos en lugar de juzgarlos. Así como Dios está siempre dispuesto a perdonar nuestros defectos, nosotros también debemos estar dispuestos a perdonar a los demás.

Lectura bíblica en konkani hoy

Mientras crecía, pensaba que la Biblia era un auténtico tostón. No tenía ni idea de que contenía la Palabra de Dios viva y en movimiento. El único buen libro que había visto era la Biblia original de mi bisabuela, la versión de 1611, y me dormía. No sabía por qué Jesús era tan importante, pero tenía un anhelo interior de conocer a Dios, así que cogía esa Biblia de cuero azul agrietado con páginas arrugadas y leía la primera página del Génesis…

Cuando llegué a la fe como estudiante universitario, descubrí el poder de la Palabra de Dios. Leyendo una traducción moderna, empecé a entender el amor de Dios por mí. Años más tarde, siendo una joven madre desesperada, descubrí que la Palabra de Dios me daba paz y ánimo. Cuando empecé a ser madre de adolescentes, aprendí que la Palabra de Dios impartía sabiduría y fuerza. En el mundo actual, con el telón de fondo de los sombríos titulares de las noticias, encuentro esperanza en sus páginas. Encuentro la alegría que me sostiene en mis momentos de debilidad.

Para ser honesto, algunos días pongo los ojos en blanco cuando abro mi Biblia con pensamientos como estos: «He leído este pasaje tantas veces; es imposible que aprenda algo nuevo de él». Pero la Biblia me sorprende. Me habla cada vez que la abro. La Palabra de Dios está viva y activa porque el Espíritu Santo le da vida. Incluso cuando leo un pasaje por décima vez.

Evangelio para el mañana

1 ¡Aleluya! Dad gracias a Yahvé porque es bueno, porque su amor fiel es eterno.2 Que la Casa de Israel diga: «Su amor fiel es eterno».4 Que los que temen a Yahvé digan: «Su amor fiel es eterno».22 La piedra que desecharon los constructores se ha convertido en la piedra angular;23 Esto es obra de Yahvé, y nosotros nos maravillamos.24 Este es el día que Yahvé ha hecho, un día para que nos regocijemos y nos alegremos.25 ¡Te rogamos, Yahvé, que nos salves, te rogamos, Yahvé, que nos des la victoria! 26 ¡Bendito en el nombre de Yahvé es el que viene! Te bendecimos desde la casa de Yahvé.27 Yahvé es Dios, él nos da la luz. Enlazad vuestras procesiones, ramos en mano, hasta los cuernos del altar.

La lectura bíblica de hoy en konkani 2021

Las lecturas de la Escritura forman parte de cada misa. Al menos dos lecturas, una siempre del Evangelio, (3 en domingos y solemnidades) componen la Liturgia de la Palabra. Además, se canta un salmo o cántico.

Un Leccionario está compuesto por las lecturas y el salmo responsorial asignados para cada misa del año (domingos, días de la semana y ocasiones especiales). Las lecturas se dividen según el día o el tema (bautismo, matrimonio, vocaciones, etc.) y no según los libros de la Biblia. Se han añadido introducciones y conclusiones a cada lectura. No toda la Biblia está incluida en el Leccionario.

Las lecturas individuales del Leccionario se llaman perícopas, de una palabra griega que significa una «sección» o «corte». Como las lecturas de la Misa son sólo porciones de un libro o capítulo, a menudo se añaden frases introductorias, llamadas incipits, para comenzar la lectura del Leccionario, por ejemplo, «En aquellos días», «Jesús dijo a sus discípulos», etc.

El ciclo dominical se divide en tres años, denominados A, B y C. El año 2020 fue el año A. El 2021 es el año B, el 2022 es el año C, etc. En el año A, leemos principalmente el Evangelio de Mateo. En el año B, leemos el Evangelio de Marcos y el capítulo 6 del Evangelio de Juan. En el año C, leemos el Evangelio de Lucas. El Evangelio de Juan se lee durante el tiempo de Pascua en los tres años. La primera lectura, normalmente del Antiguo Testamento, refleja temas importantes de la lectura del Evangelio. La segunda lectura suele ser de una de las epístolas, una carta escrita a una comunidad eclesial primitiva. Estas cartas se leen de forma semicontinua. Cada domingo, retomamos la lectura cerca de donde la dejamos el domingo anterior, aunque algunos pasajes no se leen nunca.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad